• Bronquiolitis

    Posted on octubre 7, 2015 by in Cuidados del bebé, El primer año del bebé

    Tengo un bebé de siete meses. Hace unos días que comenzó a ir a la guardería y ya tiene muchos mocos y tos. El pediatra me ha dicho que tiene bronquiolitis. ¿Es una enfermedad grave? Es que nunca había oído hablar de ella.

    La bronquiolitis es una infección de los bronquiolos (los bronquios más pequeños de los pulmones) y suele aparecer en los niños menores de un año, y sobre todo en los bebés de menos de 6 meses. Casi siempre está causada por virus. El más frecuente es el virus respiratorio sincitial (VRS). La infección provoca una inflamación de los bronquiolos, que da lugar a una obstrucción del paso del aire por los pulmones.

    La mayoría de los adultos y los niños que se infectan con el virus sólo padecen un resfriado. Sin embargo, en los niños más pequeños se puede producir una bronquiolitis porque sus vías aéreas son más pequeñas y se obstruyen con más facilidad cuando se infectan.

    Esta infección ocurre sobre todo en otoño y en invierno y se contagia a partir de las secreciones de los niños infectados, especialmente en las familias y en las guarderías.

    Generalmente se acompaña de pérdida de apetito y de vómitos coincidiendo con la tos. Los niños afectados empiezan con los síntomas típicos de un resfriado: mucosidad en la nariz, tos y a veces fiebre. Al cabo de 1 o 2 días, la tos aumenta y el niño empieza a respirar con dificultad. Siempre que un lactante pequeño presente dificultad respiratoria, hay que acudir a un servicio de urgencias hospitalario.

    No existe un tratamiento específico para la bronquiolitis y lo único que se puede hacer en la primera fase de la enfermedad es ayudar al niño intentando aliviar los síntomas del resfriado; por ejemplo, fluidificar las secreciones, aspirar la secreción nasal y lavar la nariz con suero fisiológico. En ocasiones, el médico puede indicar el empleo de medicamentos broncodilatadores (como en el asma) y la administración de oxígeno, sobre todo si el pequeño está hospitalizado.

    Si un niño presenta signos o síntomas sugestivos de bronquiolitis, hay que consultar urgentemente con el médico. Además, hay que tratar de calmar al niño, ya que el llanto empeora la dificultad respiratoria y es muy importante ofrecerle líquidos abundantes: el pecho si toma lactancia materna o biberones si toma lactancia artificial. Además, siempre se debe mantener a los niños pequeños alejados de otros niños o adultos que están resfriados, sobre todo en los meses de otoño e invierno.

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